En lo personal, siempre me ha gustado experimentar nuevas cosas, explorar diferentes rumbos, lanzarme a la aventura, desafiarme y descubrir esa parte desconocida de mí. Viajar sola me ha regalado esto y mucho más. En este artículo te compartiré 6 razones para animarte a que te atrevas a realizar tu primer viaje sola si es que eres de las que aún está pensando si dar el paso o no.
Y si eres de las valientes que ya lo ha experimentado, ¡enhorabuena! Por muchos viajes más de autodescubrimiento. Yo te comparto que del cien por ciento de mis viajes, ochenta lo he hecho sola, y es que si bien viajar con amigos, en grupo o con tu pareja es genial, hacerlo sola es una experiencia sin igual que te cambiará la vida.
¿Viajar sola da miedo? Lo que nadie te cuenta
La pregunta que más me hacen cuando digo que viajo sola es: «¿no te da miedo?» Y la respuesta honesta es: sí, al principio. Pero ese miedo dura exactamente lo que tardas en llegar al aeropuerto y subir al avión. A partir de ahí, lo que hay es libertad pura.
Viajar sola no significa estar sola todo el tiempo. Significa elegir. Puedes quedarte en un café dos horas porque la luz es perfecta, cambiar de ciudad de un día para otro sin consultarlo con nadie, o unirte al plan espontáneo de personas que conociste en el hostel esa misma mañana. Esa libertad no tiene precio.
1. Sales de tu zona de confort
Sin duda, al estar viajando sola tienes que estar pendiente de tu travesía y de ti misma, de cuidarte y de estar alerta porque nadie lo hará por ti. No tienes al novio o novia contigo, no tienes amigos cerca a quienes puedes recurrir si algo te sucede. Así que dejas por unos días, semanas, meses o años tu comodidad para probarte en la escuela de los viajes y la vida. Esto te hará más fuerte, más precavida y mucho más capaz.
Cada vez que te pierdes en una ciudad que no conoces, que eres capaz de pedir ayuda en un idioma que no dominas o que solucionas un imprevisto sin ayuda de nadie, esa confianza en ti misma crece de una forma que no conseguirías de ninguna otra manera.
2. Aprendes a conocerte
¿Cuántas veces te ha ocurrido que descubres algo en ti que no sabías? Al viajar sola descubres nuevas capacidades que no conocías al tener que enfrentarte a diferentes escenarios. Puede ser un talento, un don o simplemente una parte de tu personalidad exploradora que estaba esperando salir.
Cuando estás con otras personas, tiendes a acomodarte al grupo: sigues el ritmo de los demás, cedes en las decisiones, evitas conflictos. Viajando sola, todas las decisiones son tuyas. Y en esa responsabilidad total, te descubres de una forma completamente nueva.
3. Te obligas a conocer nuevas personas
Dado que vas sola, te abres en el camino y te darás cuenta de que es una de las partes más bonitas y enriquecedoras del viaje. Los lugares son la forma, hay millones de sitios maravillosos en el mundo, pero lo que en realidad le da el toque especial a ese viaje que luego catalogas como «maravilloso» es la gente que formó parte de tu experiencia.
Cuando viajas en compañía, el grupo actúa como burbuja: te protege pero también te cierra. Sola, estás disponible para el mundo. Y el mundo, sorprendentemente, siempre responde con generosidad.
4. Te enfrentas a situaciones que te llenan de aprendizaje
En tu viaje tendrás retos, probablemente alguna dificultad o situación nueva que afrontar que te hará ver las cosas con un nuevo lente y bajo otra perspectiva. Estos eventos te aportarán algo nuevo, te dejarán una lección que se transformará en aprendizaje para tus siguientes viajes o para tu vida.
El vuelo cancelado que te obligó a improvisar. El alojamiento que no era lo que esperabas y convertiste en anécdota. La vez que te perdiste y encontraste el lugar más bonito de la ciudad sin buscarlo. Viajar sola te enseña que eres capaz de manejar más de lo que crees.
5. Haces nuevos amigos
Una cosa es conocer gente al por mayor, entablar una ligera conversación; pero otra muy distinta son aquellos amigos entrañables que terminas haciendo durante tu viaje. Personas que llegaron por casualidad y con quienes hiciste clic desde el inicio, de tal forma que terminaste formando un vínculo muy estrecho.
Gracias a la tecnología hoy no hay impedimento para tener un amigo en cualquier parte del mundo. Muchas de mis amistades más sólidas las formé en albergues, en trenes nocturnos, en cafés de aeropuerto. Personas que no habría conocido jamás de haber viajado en grupo.
6. Identificas con claridad qué te gusta y qué no
En los viajes aprendes a conocerte y este autoconocimiento te permite identificar con mayor claridad qué es lo que verdaderamente te hace feliz. Te da la pauta para aprender a decir «esto sí» y «esto no», desde elecciones básicas hasta decisiones importantes. La escuela de los viajes te da esa seguridad para definirte y no titubear.
Al cabo de unos días viajando sola, empiezas a notar cosas que normalmente ignoras: si prefieres las ciudades o la naturaleza, si necesitas silencio por las mañanas, si disfrutas más de los museos o de los mercados. Te vuelves experta en ti misma, y eso es un regalo que te acompaña mucho más allá del viaje.
Consejos prácticos para tu primer viaje sola
Si estás pensando en dar el paso, aquí van algunos consejos que ojalá me hubieran dado a mí:
- Empieza con un destino amigable — Para tu primer viaje sola, elige un país con buena infraestructura turística, idioma asequible y reputación de seguro. Portugal, México, Japón o cualquier ciudad europea son excelentes opciones.
- Alójate en hosteles con buenas reseñas — Los hosteles son el mejor lugar para conocer gente cuando viajas sola. Busca los que organizan actividades o tienen zonas comunes animadas.
- Comparte tu itinerario con alguien de confianza — Aunque la aventura está en improvisar, siempre es buena idea que alguien en casa sepa más o menos dónde estás.
- Contrata un buen seguro de viaje — Esto es innegociable. Viajar sola sin seguro es un riesgo que no vale la pena correr. Yo siempre viajo con IATI Seguros, que cubre emergencias médicas, cancelaciones y asistencia en viaje. El descuento se aplica automáticamente al entrar por ese enlace.
- Confía en tu instinto — Si una situación o una persona no te genera buenas vibraciones, haz caso a esa voz interior. Siempre.
- No necesitas tenerlo todo planeado — Deja espacio para lo inesperado. Las mejores experiencias de mis viajes no estaban en ningún itinerario.
¿Y la seguridad?
Es la pregunta del millón. La respuesta honesta es que el mundo es, en general, mucho más seguro de lo que las noticias hacen creer. La mayoría de las personas que te vas a encontrar en el camino son buenas personas, dispuestas a ayudar.
Eso sí: el sentido común es tu mejor aliado. No camines sola de noche por zonas que no conoces, cuida tus pertenencias, no compartas demasiada información personal con desconocidos, y ten siempre los números de emergencia del país a mano. Con eso y un buen seguro de viaje, estás preparada para casi cualquier cosa.
Soy una apasionada de los viajes y de explorar rincones en todo el mundo. Deseo inspirarte y contagiarte esas ganas de descubrirte a ti misma a través de lo increíble que es viajar, a soltar tus miedos y atreverte a emprender tu vuelo. Te deseo muchos viajes y que sigas descubriendo a esa mujer maravillosa que habita en ti.
